Estaba tumbado boca arriba, no me llegaba el aire con la suavidad habitual, necesitaba aspirar con fuerza por la boca, a la vez que despegaba con sobresalto mi nuca de la almohada, para después dejarla caer de nuevo. Mis manos tenían vida propia, se aferraban a las sábanas, retorciéndolas, tirando para arrancarlas..eso quería "ella", arrancarme el alma del cuerpo sin pedir permiso..eso parecía que pretendiese. Mi cuerpo empezó a convulsionarse, la cabeza giraba impetuosa haciendo el movimiento del "NO", al igual que una batidora..quería batirme el cerebro.
Decidí que ya no valía la pena luchar mas, no me quedaban fuerzas para otro intento de resistencia a lo inevitable, pero no lo pensé razonadamente, mas bien fue un impulso..el impulso de abandonarse y dejar que todo acabase. Entonces mi cuerpo se relajo, todos los músculos tensionados se volvieron inertes, ya no necesitaba el aire con tanta desesperación y mi cabeza reposaba hundida en lo que quedaba de almohada.
Un último movimiento hubo, mi pelvis dio una sacudida "mortal", mi espalda se arqueó como la de un contorsionista y me sobrevino esa electricidad calurosa..esa que empieza en los dedos de los pies e invade todo tu ser, haciendo que tu mente quiera salir..escapar al gozo; te quedas ciego y tus oídos oyen en la lejanía un grito de placer..un grito que sale de tu garganta, pero que parece que es otra la que lo expulsa..estoy muerto.
Y resucité..ahora es el momento en que mas vivo me siento, aunque le llamen "La petite mort", por que tu cara se reencuentra con mi torso, tus senos se acuestan en mi vientre y tu melena oscura me abriga. La quietud de la calma espesa me arrulla y me adormezco soñando que de nuevo..vencí a la muerte.
Sesión mortecina:
Mi querido psicoanalista: Me satisface saber que por lo menos, disfruta de algo sano..cuando no está borracho o drogado.
Yo: Y usted..¿disfruta de algo en la vida?
jueves, 15 de abril de 2010
miércoles, 17 de marzo de 2010
Pérdidas
Mientras veía como la peluquera con tinte rosa, afilaba sus tijeras a la vez que visualizaba, el estilo de corte de pelo con el que me iba a obsequiar. Me puse a pensar.."vaya, el pelo que me corte no lo volveré a recuperar"..crecerá es cierto, pero el perdido..perdido está.
Cuantas cosas perdemos en la vida. Perdemos tiempo y muchas veces no somos conscientes de lo vital que es; perdemos dinero, aunque creo que el dinero es para gastarlo y a veces para mal gastarlo, pero con mesura; perdemos amigos y algunos se merecen perderlos de vista, pero otros no se sabe como, pero acaban desapareciendo. Perdemos amores, igual que los amigos, algunos bien perdidos están, pero otros..quién sabe si no hubiéramos actuado de esa manera..o hubiesemos podido "pasar" de detalles agrandados y convertidos en fatales, por culpa de nuestro ego pueril. Perdemos a seres queridos, la muerte se los lleva a un rincón desconocido, que sin duda, nosotros también visitaremos y sin billete de vuelta. Perdemos la virginidad, la conciencia, los papeles; perdemos derechos, el camino, la alegría..perdemos el apetito, las ganas, la sobriedad, la fé..
Bien es cierto, que muchas cosas se pueden recuperar nuevamente, pero ya son diferentes, son otras nuevas esperanzas, nuevos amigos, otros amores; pero lo hacemos por que tenemos la necesidad de seguir viviendo y que nuestra vida tenga cierto sentido. Y que ganamos..ganamos alguna tómbola, alguna partida de Poker, edad, ojeras, arrugas, experiencia, madurez.."pues vaya, a mi que me devuelvan el dinero del ticket, que esta atracción de feria no me gusta"
Lo perdido dificilmente lo podremos recuperar, pero cuidado que lo ganado, se puede perder facilmente..yo a partir de ahora me voy a aferrar..me voy a aferrar fuertemente a lo que no quiero perder.
Sesión perdida:
Mi querido Psicoanalista: Pues yo le veo el mismo pelo, despeinado e igualmente atolondrado..como su cabeza.
Yo: Es que..después de pedirle el teléfono y/o email, a la chica de rosa, y decirme con la boca abierta y mascando chicle.."¿sólo cortar o también lavar?", decidí cortarme solo las puntas.
Cuantas cosas perdemos en la vida. Perdemos tiempo y muchas veces no somos conscientes de lo vital que es; perdemos dinero, aunque creo que el dinero es para gastarlo y a veces para mal gastarlo, pero con mesura; perdemos amigos y algunos se merecen perderlos de vista, pero otros no se sabe como, pero acaban desapareciendo. Perdemos amores, igual que los amigos, algunos bien perdidos están, pero otros..quién sabe si no hubiéramos actuado de esa manera..o hubiesemos podido "pasar" de detalles agrandados y convertidos en fatales, por culpa de nuestro ego pueril. Perdemos a seres queridos, la muerte se los lleva a un rincón desconocido, que sin duda, nosotros también visitaremos y sin billete de vuelta. Perdemos la virginidad, la conciencia, los papeles; perdemos derechos, el camino, la alegría..perdemos el apetito, las ganas, la sobriedad, la fé..
Bien es cierto, que muchas cosas se pueden recuperar nuevamente, pero ya son diferentes, son otras nuevas esperanzas, nuevos amigos, otros amores; pero lo hacemos por que tenemos la necesidad de seguir viviendo y que nuestra vida tenga cierto sentido. Y que ganamos..ganamos alguna tómbola, alguna partida de Poker, edad, ojeras, arrugas, experiencia, madurez.."pues vaya, a mi que me devuelvan el dinero del ticket, que esta atracción de feria no me gusta"
Lo perdido dificilmente lo podremos recuperar, pero cuidado que lo ganado, se puede perder facilmente..yo a partir de ahora me voy a aferrar..me voy a aferrar fuertemente a lo que no quiero perder.
Sesión perdida:
Mi querido Psicoanalista: Pues yo le veo el mismo pelo, despeinado e igualmente atolondrado..como su cabeza.
Yo: Es que..después de pedirle el teléfono y/o email, a la chica de rosa, y decirme con la boca abierta y mascando chicle.."¿sólo cortar o también lavar?", decidí cortarme solo las puntas.
lunes, 1 de marzo de 2010
Piedras
Fumando..como casi siempre, oyendo los sonidos que existen fuera de la oficina y de una ciudad. Estaba sentado en un trozo de Encina..o yo que sé que árbol, porque lo que se dice entender de arboles no entiendo, como de casi nada. A mis pies entre flores, las cuales tampoco sabría decir de que clase eran, yacian dos piedras. Una al lado de la otra, impertérritas; ausentes de el aire, los olores, los cantos de los pájaros y de los ruidos de los insectos voladores y terrenales.
Cogí una en cada mano y las sopese, eran similares, pero una era más grande y rugosa en su textura; la otra más pequeña y suave, entonces decidí que la más grande era un hombre y la otra una mujer..menuda analogía.
¿Cuanto tiempo llevaban juntas?..¿algún humano "despiadrado" las habría abandonado en aquel lugar, a su suerte, juntas pero en solitario?. Parecía que la deshubicación repentina, por el hecho de haberlas tomado por separado en cada una de mis manos, les hacía felices..estaban más brillantes y hasta me pareció oír, algún sonido de placer al acariciarlas.
Tenían algún problema, eso seguro, no se hablaban y casi ni se miraban. Supuse que la convivencia obligada entre ellas y la incapacidad de relacionarse con otras piedras, ya que en aquel lugar sólo había flores, habría hecho mella en sus vidas y en su relación. ¿Serían hermanos?..tal vez algún trozo de una inmensa piedra proveniente de la montaña adyacente, que por acción erosiva del viento se acabó arrancando y cayó en ese lugar, partiéndose en esas dos casi mitades.
Meditaba lanzarlas en el bosque perdido, en direcciones opuestas, seguro que es lo que deseaban..no lo hice. Las deje en la misma posición y lugar, milímetro arriba..milímetro abajo, pero les prometí que volvería en dos semanas y si después de haber aclarado sus diferencias, fueran cuales fuesen y aún así, preferían separarse para siempre, accedería a sus deseos y me haría cómplice de su destino..destino eternamente separado.
Sesión eterna
Mi Querido Psicoanalista: ¡Vaya..vaya, mi querido ser de Porcelanosa, ahora resulta que da capacidades humanas a objetos inanimados y encima habla con ellos!
Yo: Es que..usted no escucho..sus lamentos.
Mi Querido Psicoanalista: Umm..esto es grave, tendré que estudiarlo detenidamente en posteriores sesiones y añadirlo a sus, preocupantes y excelsas paranoias recurrentes, pero le advierto que su vuelta a la interacción normalizada con sus congéneres, va a resultar harto difícil y costosa..a no ser, claro está, que prefiera vivir a partir de ahora con sus nuevas amigas.
Cogí una en cada mano y las sopese, eran similares, pero una era más grande y rugosa en su textura; la otra más pequeña y suave, entonces decidí que la más grande era un hombre y la otra una mujer..menuda analogía.
¿Cuanto tiempo llevaban juntas?..¿algún humano "despiadrado" las habría abandonado en aquel lugar, a su suerte, juntas pero en solitario?. Parecía que la deshubicación repentina, por el hecho de haberlas tomado por separado en cada una de mis manos, les hacía felices..estaban más brillantes y hasta me pareció oír, algún sonido de placer al acariciarlas.
Tenían algún problema, eso seguro, no se hablaban y casi ni se miraban. Supuse que la convivencia obligada entre ellas y la incapacidad de relacionarse con otras piedras, ya que en aquel lugar sólo había flores, habría hecho mella en sus vidas y en su relación. ¿Serían hermanos?..tal vez algún trozo de una inmensa piedra proveniente de la montaña adyacente, que por acción erosiva del viento se acabó arrancando y cayó en ese lugar, partiéndose en esas dos casi mitades.
Meditaba lanzarlas en el bosque perdido, en direcciones opuestas, seguro que es lo que deseaban..no lo hice. Las deje en la misma posición y lugar, milímetro arriba..milímetro abajo, pero les prometí que volvería en dos semanas y si después de haber aclarado sus diferencias, fueran cuales fuesen y aún así, preferían separarse para siempre, accedería a sus deseos y me haría cómplice de su destino..destino eternamente separado.
Sesión eterna
Mi Querido Psicoanalista: ¡Vaya..vaya, mi querido ser de Porcelanosa, ahora resulta que da capacidades humanas a objetos inanimados y encima habla con ellos!
Yo: Es que..usted no escucho..sus lamentos.
Mi Querido Psicoanalista: Umm..esto es grave, tendré que estudiarlo detenidamente en posteriores sesiones y añadirlo a sus, preocupantes y excelsas paranoias recurrentes, pero le advierto que su vuelta a la interacción normalizada con sus congéneres, va a resultar harto difícil y costosa..a no ser, claro está, que prefiera vivir a partir de ahora con sus nuevas amigas.
martes, 23 de febrero de 2010
Regresión
Dejando la huella de las palmas de mis manos en el cristal, me relamía y a la vez miraba con ansiedad contenida, los bollos que detrás de ese cristal me llamaban diciéndome.."cómeme..cómeme"
- Señor..¿que desea?
- Deseo con toda mi alma, el Cuerno ese de chocolate - Le dije a la panadera, mientras se lo intentaba señalar, dando toques al cristal con la punta de mi dedo indice, sobre la saliva derramada por mi boca deseosa.
- ¡El de la derecha! - Le grité nervioso, al ver que iba a cojer con las pinzas, uno más pequeño.
Al dármelo, observe que hizo un movimiento de rechazo, como si hubiera decidido en último instante..quedárselo y comérselo ella..¡jopetas con las panaderas!
Después de comprarme una botella de Cocacola de litro para mi solo, me dirigí al parque y me senté en el único banco libre de madres y allí, ante miradas de reojo y mirando yo igualmente, di buena cuenta de mi preciado botín..¡umm que buenooo!..decía en voz alta con la boca abierta, mientras el dulce y oscuro chocolate se desparramaba hacia mi barbilla y mejillas. Un niño se me acercó a pedirme un bocado y yo como buen samaritano..le dije "no, es solo mio". Se fue corriendo, entre sollozos a las faldas de su madre, la cual me dirigió una mirada de esas..de madre, pero no me importó en absoluto, ni siquiera me incomodó..todavía me quedaba medio bollo. Al terminarlo, como me había olvidado pedirle a la panadera alguna servilleta o si me la dio la perdí, utilicé lo único que tenía a mano..mis pantalones medio destruidos.."y más que van estar"..pensé mientras me reía, viendo como se teñían de marrón oscuro. Saqué mi bloc, mis lapices y mi goma de borrar Milán blanca. Lo dispuse todo sobre la madera del banco, bien colocado, todo controlado; me arrodillé en el suelo y acabé de colorear al villano que había calcado, de un comic de mi amigo Juanito..el "Sudoroso". "Sudoroso, dile a tu madre que te lave la camiseta que todavía huele..jajaja.."..le gritábamos los de la "pandi..es que "Juanito el Sudoroso" olía siempre a sudor, pero como era el único que tenía balón y encima de reglamento, pues no abusábamos mucho de él, no fuera a ser, que se enfadase, se fuera a casa y nos dejara sin partido..que buen portero que era yo..vaya estiradas..jejeje..siempre ganábamos a los "Naranjas", los llamábamos así por que iban uniformados con camisetas de fútbol naranjas, claro está...¡jooo que chulas eran! y nosotros cada uno con una camiseta diferente o sin ella algunas veces.
Observé como las niñas del parque no jugaban a nada, solo parloteaban y se enseñaban fotos del móvil unas a otras..me acordé de Carmen, ella si que jugaba bien a la Comba..yo miraba como saltaba, muy atento de su falda marrón del colegio, que oscilaba arriba y abajo a cada salto y me dejaba ver la piel de sus piernas por encima de los calcetines verdes..¡uysss que tarde era ya!..mi madre estará esperándome. Recogí todo rápido y salí pitando, me dí cuenta mientras corría a toda velocidad, que los cordones los tenía desatados..pero no me importaba, no me iba a caer..eso solo les pasa a los adultos, que no saben correr con lo cordones desatados ni atados, además..tenía mucha prisa para pararme, mi madre había prometido hacerme mi comida preferida; macarrones con tomate..¡con mucho tomate! y tampoco quería parar de correr..tenía ganas de llegar para que mi madre me diera un beso fuerte en la mejilla y me atusara, una vez más el flequillo..¡jolines que feliz era!
Sesión regresiva:
Mi querido Psicoanalista: Creo que esta usted a experimentado una regresión Psicológica.
Yo: Ya..pero lo único que hice es vivir, pensar y comportarme como un niño, durante una parte del día..¿eso es malo?
Mi querido Psicoanalista: No sé..habrá que estudiarlo en profundidad.
- Señor..¿que desea?
- Deseo con toda mi alma, el Cuerno ese de chocolate - Le dije a la panadera, mientras se lo intentaba señalar, dando toques al cristal con la punta de mi dedo indice, sobre la saliva derramada por mi boca deseosa.
- ¡El de la derecha! - Le grité nervioso, al ver que iba a cojer con las pinzas, uno más pequeño.
Al dármelo, observe que hizo un movimiento de rechazo, como si hubiera decidido en último instante..quedárselo y comérselo ella..¡jopetas con las panaderas!
Después de comprarme una botella de Cocacola de litro para mi solo, me dirigí al parque y me senté en el único banco libre de madres y allí, ante miradas de reojo y mirando yo igualmente, di buena cuenta de mi preciado botín..¡umm que buenooo!..decía en voz alta con la boca abierta, mientras el dulce y oscuro chocolate se desparramaba hacia mi barbilla y mejillas. Un niño se me acercó a pedirme un bocado y yo como buen samaritano..le dije "no, es solo mio". Se fue corriendo, entre sollozos a las faldas de su madre, la cual me dirigió una mirada de esas..de madre, pero no me importó en absoluto, ni siquiera me incomodó..todavía me quedaba medio bollo. Al terminarlo, como me había olvidado pedirle a la panadera alguna servilleta o si me la dio la perdí, utilicé lo único que tenía a mano..mis pantalones medio destruidos.."y más que van estar"..pensé mientras me reía, viendo como se teñían de marrón oscuro. Saqué mi bloc, mis lapices y mi goma de borrar Milán blanca. Lo dispuse todo sobre la madera del banco, bien colocado, todo controlado; me arrodillé en el suelo y acabé de colorear al villano que había calcado, de un comic de mi amigo Juanito..el "Sudoroso". "Sudoroso, dile a tu madre que te lave la camiseta que todavía huele..jajaja.."..le gritábamos los de la "pandi..es que "Juanito el Sudoroso" olía siempre a sudor, pero como era el único que tenía balón y encima de reglamento, pues no abusábamos mucho de él, no fuera a ser, que se enfadase, se fuera a casa y nos dejara sin partido..que buen portero que era yo..vaya estiradas..jejeje..siempre ganábamos a los "Naranjas", los llamábamos así por que iban uniformados con camisetas de fútbol naranjas, claro está...¡jooo que chulas eran! y nosotros cada uno con una camiseta diferente o sin ella algunas veces.
Observé como las niñas del parque no jugaban a nada, solo parloteaban y se enseñaban fotos del móvil unas a otras..me acordé de Carmen, ella si que jugaba bien a la Comba..yo miraba como saltaba, muy atento de su falda marrón del colegio, que oscilaba arriba y abajo a cada salto y me dejaba ver la piel de sus piernas por encima de los calcetines verdes..¡uysss que tarde era ya!..mi madre estará esperándome. Recogí todo rápido y salí pitando, me dí cuenta mientras corría a toda velocidad, que los cordones los tenía desatados..pero no me importaba, no me iba a caer..eso solo les pasa a los adultos, que no saben correr con lo cordones desatados ni atados, además..tenía mucha prisa para pararme, mi madre había prometido hacerme mi comida preferida; macarrones con tomate..¡con mucho tomate! y tampoco quería parar de correr..tenía ganas de llegar para que mi madre me diera un beso fuerte en la mejilla y me atusara, una vez más el flequillo..¡jolines que feliz era!
Sesión regresiva:
Mi querido Psicoanalista: Creo que esta usted a experimentado una regresión Psicológica.
Yo: Ya..pero lo único que hice es vivir, pensar y comportarme como un niño, durante una parte del día..¿eso es malo?
Mi querido Psicoanalista: No sé..habrá que estudiarlo en profundidad.
lunes, 15 de febrero de 2010
Vuelta
Necesitaba volver a ver esa cara. Notar esos ojos descreídos observando fijamente todos mis movimientos..¡se había convertido en una rutina tan satisfactoria para mi!. Su voz carraspeante y martilleante, sus cumplidos sin ánimo de serlo, sus tranquilizantes palabras a modo de consejo.
Por eso salí de casa o tal vez del bar..no recuerdo, para volver a verle, caminaba nervioso hacia mi coche (para este tipo de visitas es mejor coger el transporte particular..por lo que pueda acontecer), mientras pensaba si se sorprendería de verme, si le haría ilusión..tal vez el estaba tan ansioso como yo.
Llamé al timbre como en otras tantas ocasiones, me sonó igual que siempre..nunca había reparado en su sonido..descorazonador..de esos sonidos que hacen que te vayas corriendo o bien te quedes petrificado. Mientras me veía en mi mente dándome la vuelta para saltar por las escaleras, la puerta se abrió y con un ademán señorial me invito a pasar..ninguna palabra de bienvenida, ni siquiera una sonrisa dibujada o desdibujada, ni un ¡ohhh! ni un ¡ahhh!..yo tampoco dije nada y entré.
Todo estaba como antes, todo en el mismo sitio, con el mismo polvo, con la misma luz entrando por la ventana.
Sesión primera-segunda parte:
Mi querido psicoanalista: Me alegra verle, usted era uno de mis mejores pacientes, un reto, simple..pero reto al fin y al cabo.
Yo: Tenía mis dudas de venir o no, pero mi situación lo requería.
Mi querido psicoanalista: No se preocupe nos pondremos al día enseguida..ahh y las tarifas siguen siendo las mismas..a grandes males, mayores facturas.
Yo: La verdad, es que sabe hacer sentirse a uno como en casa.
Mi querido psicoanalista: Amigo mio..mi casa es su casa, mientras dure nuestro acuerdo contractual.
Por eso salí de casa o tal vez del bar..no recuerdo, para volver a verle, caminaba nervioso hacia mi coche (para este tipo de visitas es mejor coger el transporte particular..por lo que pueda acontecer), mientras pensaba si se sorprendería de verme, si le haría ilusión..tal vez el estaba tan ansioso como yo.
Llamé al timbre como en otras tantas ocasiones, me sonó igual que siempre..nunca había reparado en su sonido..descorazonador..de esos sonidos que hacen que te vayas corriendo o bien te quedes petrificado. Mientras me veía en mi mente dándome la vuelta para saltar por las escaleras, la puerta se abrió y con un ademán señorial me invito a pasar..ninguna palabra de bienvenida, ni siquiera una sonrisa dibujada o desdibujada, ni un ¡ohhh! ni un ¡ahhh!..yo tampoco dije nada y entré.
Todo estaba como antes, todo en el mismo sitio, con el mismo polvo, con la misma luz entrando por la ventana.
Sesión primera-segunda parte:
Mi querido psicoanalista: Me alegra verle, usted era uno de mis mejores pacientes, un reto, simple..pero reto al fin y al cabo.
Yo: Tenía mis dudas de venir o no, pero mi situación lo requería.
Mi querido psicoanalista: No se preocupe nos pondremos al día enseguida..ahh y las tarifas siguen siendo las mismas..a grandes males, mayores facturas.
Yo: La verdad, es que sabe hacer sentirse a uno como en casa.
Mi querido psicoanalista: Amigo mio..mi casa es su casa, mientras dure nuestro acuerdo contractual.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Caminos
Estaba nervioso, pese a haberlo hecho muchas veces. Apoyado en una esquina observaba el trasiego de gente..salian..entraban, con compra, sin compra. Se encontraba impaciente y cansado..cansado de esperar, no tenía ganas de elegir, se decidiría por cualquiera y punto.
Le puso la navaja a la altura de la cadera y le dijo: "sigue andando, no grites y no te pasará nada". Una vez en el callejón en el que normalmente realizaba las transacciones..esas en las que la gente le entregaba su dinero, móviles, ipods, joyas y relojes, a cambio de dejar de sentir miedo por la posibilidad de recibir una puñalada, empezó a pensar en sus acciones..¿realmente necesitaba robar?. Era una mala costumbre adquirida hacía años, durante su ya olvidada, época de drogodependencia, que finalmente, se había instalado en su rutina casi diaria. Era la manera que tenía de ganarse la vida, acosta del trabajo ajeno..¿qué clase de manera de ganarse la vida tenía?. Durante la vigilia y el sueño, esta pregunta le hacía sentirse extrañamente incomodo.
"Dame todo el dinero que tengas, también las joyas y el...", se quedó sin palabras ante esos ojos azules que le miraban candorosamente..esos ojos que pertenecían a Laurita. Había sido su amiga-vecina en el barrio en el que vivió con sus padres, cuando estos todavía seguían vivos. Laurita..con la que compartió tantas tardes de pipas y adolescentes conversaciones. Laurita..con la que había sentido por primera vez el calor de un beso y las cosquillas de caricias pueriles. Laurita..a la que le escribió pseudo-poemas que nunca le entregó. Laurita..de la que nunca se despidió, cuando se fue del barrio para nunca volver, por miedo a llorar delante de su cara de ángel.
Metió la mano en su bolso y sacó la cartera, le tendió un billete de 20 euros al hombre que frente a ella, sostenía un arma blanca amenazante. Cerró la navaja y la metió en su bolsillo, bajó la vista avergonzado..nunca en su vida había sentido tanta vergüenza. Se dio la vuelta y corrió..con la mente llena de la imagen, de esos ojos azules y entre sollozos entrecortados, se oyo decir.."nunca más..nunca más".
Sesión destino:
Yo: La gente elige caminos diferentes, aún siendo personas afines sentimentalmente.
Mi querido psicoanalista: Todos somos diferentes y ejercemos nuestra libertad de elección, bajo unos parámetros dificilmente lógicos y controlables. Dependemos de demasiadas cosas, materiales e inmateriales.
Le puso la navaja a la altura de la cadera y le dijo: "sigue andando, no grites y no te pasará nada". Una vez en el callejón en el que normalmente realizaba las transacciones..esas en las que la gente le entregaba su dinero, móviles, ipods, joyas y relojes, a cambio de dejar de sentir miedo por la posibilidad de recibir una puñalada, empezó a pensar en sus acciones..¿realmente necesitaba robar?. Era una mala costumbre adquirida hacía años, durante su ya olvidada, época de drogodependencia, que finalmente, se había instalado en su rutina casi diaria. Era la manera que tenía de ganarse la vida, acosta del trabajo ajeno..¿qué clase de manera de ganarse la vida tenía?. Durante la vigilia y el sueño, esta pregunta le hacía sentirse extrañamente incomodo.
"Dame todo el dinero que tengas, también las joyas y el...", se quedó sin palabras ante esos ojos azules que le miraban candorosamente..esos ojos que pertenecían a Laurita. Había sido su amiga-vecina en el barrio en el que vivió con sus padres, cuando estos todavía seguían vivos. Laurita..con la que compartió tantas tardes de pipas y adolescentes conversaciones. Laurita..con la que había sentido por primera vez el calor de un beso y las cosquillas de caricias pueriles. Laurita..a la que le escribió pseudo-poemas que nunca le entregó. Laurita..de la que nunca se despidió, cuando se fue del barrio para nunca volver, por miedo a llorar delante de su cara de ángel.
Metió la mano en su bolso y sacó la cartera, le tendió un billete de 20 euros al hombre que frente a ella, sostenía un arma blanca amenazante. Cerró la navaja y la metió en su bolsillo, bajó la vista avergonzado..nunca en su vida había sentido tanta vergüenza. Se dio la vuelta y corrió..con la mente llena de la imagen, de esos ojos azules y entre sollozos entrecortados, se oyo decir.."nunca más..nunca más".
Sesión destino:
Yo: La gente elige caminos diferentes, aún siendo personas afines sentimentalmente.
Mi querido psicoanalista: Todos somos diferentes y ejercemos nuestra libertad de elección, bajo unos parámetros dificilmente lógicos y controlables. Dependemos de demasiadas cosas, materiales e inmateriales.
jueves, 3 de septiembre de 2009
Extraños seres
Tendida boca arriba con los ojos cerrados, se mantenía inerte. El aire erosionaba su piel pero no parecía importarle, pensé en que estaba sin vida...como muerta. Me sobrevino una preocupación, me sorprendí de tener esos sentimientos hacia una persona desconocida.. y aunque fuera conocida..¿yo preocupado por alguien?
Entonces pasó, acerque lentamente mi mano para comprobar su estado vital. La toqué...se incorporó de un salto...empezó a insultar gravemente mi genética, a dudar de mi capacidad mental y después me dijo algo coherente: "¡que coño haces!..¿es que una no puede tomar el sol tranquila?". ¿Tomando el sol?...que seres más extraños, pensé.
Estos seres también se dedican (cuando no toman el sol) a pasear unos aparatejos, con los cuales enfocan a otros (supongo que igual de extraños que ellos) y hacen una especie de imagen congelada y sonriente. Igualmente hacen la imagen de monumentos o de cualquier cosa que despierte curiosidad, en sus mentes de seres extraños.
Estos seres parecen tener un apetito voraz, se pasan mucho tiempo buscando el lugar idóneo donde apaciguar el dolor de sus piernas, cansadas por los intensos e interminables paseos en busca del conocimiento del lugar. Se reunen en sitios llenos de mesas y comensales, los cuales no paran de comer y beber, hasta que se levantan acariciando su llena barriga, a la vez que alzan las cejas y resoplando, dicen en alto: "vamos que todavía tenemos que visitar la parte antigua"
Sesión extraña:
Yo: ¿Estos seres, sólo aparecen en verano?
Mi Querido Psicoanalista: Usted no debería de preocuparse de cómo actúan los demás, bastante tiene con sus propios actos. Por cierto..¿que tal sus vacaciones?
Yo: Pues la verdad que muy bien...haciendo cosas extrañas.
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