miércoles, 17 de marzo de 2010

Pérdidas

Mientras veía como la peluquera con tinte rosa, afilaba sus tijeras a la vez que visualizaba, el estilo de corte de pelo con el que me iba a obsequiar. Me puse a pensar.."vaya, el pelo que me corte no lo volveré a recuperar"..crecerá es cierto, pero el perdido..perdido está.

Cuantas cosas perdemos en la vida. Perdemos tiempo y muchas veces no somos conscientes de lo vital que es; perdemos dinero, aunque creo que el dinero es para gastarlo y a veces para mal gastarlo, pero con mesura; perdemos amigos y algunos se merecen perderlos de vista, pero otros no se sabe como, pero acaban desapareciendo. Perdemos amores, igual que los amigos, algunos bien perdidos están, pero otros..quién sabe si no hubiéramos actuado de esa manera..o hubiesemos podido "pasar" de detalles agrandados y convertidos en fatales, por culpa de nuestro ego pueril. Perdemos a seres queridos, la muerte se los lleva a un rincón desconocido, que sin duda, nosotros también visitaremos y sin billete de vuelta. Perdemos la virginidad, la conciencia, los papeles; perdemos derechos, el camino, la alegría..perdemos el apetito, las ganas, la sobriedad, la fé..

Bien es cierto, que muchas cosas se pueden recuperar nuevamente, pero ya son diferentes, son otras nuevas esperanzas, nuevos amigos, otros amores; pero lo hacemos por que tenemos la necesidad de seguir viviendo y que nuestra vida tenga cierto sentido. Y que ganamos..ganamos alguna tómbola, alguna partida de Poker, edad, ojeras, arrugas, experiencia, madurez.."pues vaya, a mi que me devuelvan el dinero del ticket, que esta atracción de feria no me gusta"

Lo perdido dificilmente lo podremos recuperar, pero cuidado que lo ganado, se puede perder facilmente..yo a partir de ahora me voy a aferrar..me voy a aferrar fuertemente a lo que no quiero perder.

Sesión perdida:

Mi querido Psicoanalista: Pues yo le veo el mismo pelo, despeinado e igualmente atolondrado..como su cabeza.

Yo: Es que..después de pedirle el teléfono y/o email, a la chica de rosa, y decirme con la boca abierta y mascando chicle.."¿sólo cortar o también lavar?", decidí cortarme solo las puntas.

lunes, 1 de marzo de 2010

Piedras

Fumando..como casi siempre, oyendo los sonidos que existen fuera de la oficina y de una ciudad. Estaba sentado en un trozo de Encina..o yo que sé que árbol, porque lo que se dice entender de arboles no entiendo, como de casi nada. A mis pies entre flores, las cuales tampoco sabría decir de que clase eran, yacian dos piedras. Una al lado de la otra, impertérritas; ausentes de el aire, los olores, los cantos de los pájaros y de los ruidos de los insectos voladores y terrenales.

Cogí una en cada mano y las sopese, eran similares, pero una era más grande y rugosa en su textura; la otra más pequeña y suave, entonces decidí que la más grande era un hombre y la otra una mujer..menuda analogía.

¿Cuanto tiempo llevaban juntas?..¿algún humano "despiadrado" las habría abandonado en aquel lugar, a su suerte, juntas pero en solitario?. Parecía que la deshubicación repentina, por el hecho de haberlas tomado por separado en cada una de mis manos, les hacía felices..estaban más brillantes y hasta me pareció oír, algún sonido de placer al acariciarlas.

Tenían algún problema, eso seguro, no se hablaban y casi ni se miraban. Supuse que la convivencia obligada entre ellas y la incapacidad de relacionarse con otras piedras, ya que en aquel lugar sólo había flores, habría hecho mella en sus vidas y en su relación. ¿Serían hermanos?..tal vez algún trozo de una inmensa piedra proveniente de la montaña adyacente, que por acción erosiva del viento se acabó arrancando y cayó en ese lugar, partiéndose en esas dos casi mitades.

Meditaba lanzarlas en el bosque perdido, en direcciones opuestas, seguro que es lo que deseaban..no lo hice. Las deje en la misma posición y lugar, milímetro arriba..milímetro abajo, pero les prometí que volvería en dos semanas y si después de haber aclarado sus diferencias, fueran cuales fuesen y aún así, preferían separarse para siempre, accedería a sus deseos y me haría cómplice de su destino..destino eternamente separado.

Sesión eterna

Mi Querido Psicoanalista: ¡Vaya..vaya, mi querido ser de Porcelanosa, ahora resulta que da capacidades humanas a objetos inanimados y encima habla con ellos!

Yo: Es que..usted no escucho..sus lamentos.

Mi Querido Psicoanalista: Umm..esto es grave, tendré que estudiarlo detenidamente en posteriores sesiones y añadirlo a sus, preocupantes y excelsas paranoias recurrentes, pero le advierto que su vuelta a la interacción normalizada con sus congéneres, va a resultar harto difícil y costosa..a no ser, claro está, que prefiera vivir a partir de ahora con sus nuevas amigas.